La niña de las tres palabras perdidas

Bicho-Palo se ha encontrado con una niña muy triste, y como se le da muy bien ponerse en el lugar de los demás, se ha sentado a su lado para saber por qué esta tan triste.

La niña ha contado a bicho-palo que está muy triste porque ha perdido tres palabras bonitas que llevaba a su mamá para regalárselas. Las ha perdido en su mente, se le han olvidado dentro de su cabecita.

Entonces bicho-palo ha llamado a la hormiga proyectiva para ver si se le ocurre algún plan para ayudar a la niña a recuperar sus palabras bonitas.

La hormiga ha llamado a la lombriz reflexiva para que identifique las causas de la pérdida de palabras y de ese modo poder idear el plan.

La lombriz piensa que la niña se habrá distraído con algo y por eso se le han olvidado. Entonces decide llamar a la mariposa creativa para que aporte una solución original.

La mariposa dice que si la niña logra imaginar a su madre contenta y feliz, entonces podrá volver a conectar con las palabras que ha perdido en el olvido de su memoria. La araña conectiva se encargará de enlazar los sentimientos de felicidad con las palabras bonitas, dice que será coser y cantar para ella.

Pues manos a la obra, la hormiga dice a bicho-palo que diga a la niña que siga estos pasos:

-Primero: piensa en tu mamá.
-Segundo: imagina a tu mamá cuando llegues a casa y le digas esas palabras bonitas de las que ahora no te acuerdas.
-Tercero: y ahora dime por qué tu mamá está feliz.

Y la niña respondió que su mamá está feliz porque le ha dicho que es muy buena, muy cariñosa y muy alegre. Y esas eran precisamente las tres palabras bonitas para su madre que la niña había olvidado!