Pedagogía innovadora

El campo semántico pedagógico en el que se basa la metodología de trabajo de los neurotectos en el aula, está fundamentado desde las modernas teorías del aprendizaje y la construcción del conocimiento, tales como las "Rutinas de Pensamiento" (Perkins), las "Inteligencias Múltiples" (Gardner), el "Aprendizaje por Proyectos", la PNL (Programación Neuro-Lingüística), el PBL (Problem Based Learning) o la "Enseñanza para la Comprensión" (Swartz,  Stone, Perrone).

En concreto este campo semántico que configura las bases de este tipo de aprendizaje es el siguiente:

Aprendizaje significativo: es aquél que interesa al estudiante porque se implica emocionalmente en el mismo y además se apoya en sus conocimientos previos y sus necesidades y vivencias actuales en un contexto socio-cultural determinado.

Enfoque globalizador: este tipo de proyectos y aprendizajes trabajan de modo globalizado varias materias, disciplinas y campos del conocimiento, así como habilidades y competencias, por ello es idóneo para trabajar las inteligencias múltiples.

Conocimientos previos: el punto de partida del aprendizaje son los conocimientos previos del alumnado, de lo que saben, de lo que no saben , de lo que saben a medias, y de lo que saben de forma errónea.

Estudiante investigador: los proyectos consisten en retos de investigación para los estudiantes, en los que deben de buscar información, resolver misterios, o tratar de obtener datos de una determinada realidad.

Aprendizaje funcional o transferible: los aprendizajes en un enfoque de metodología por proyectos tienen la virtud de ser aplicables directamente a una realidad determinada, y como son competenciales, son también transferibles a otras realidades, es decir, el alumno/a puede ser hábil y actuar con éxito en un contexto diferente o situación novedosa.

Aprendizaje cooperativo: generalmente se trabaja en pequeños grupos o equipos donde, además de compartir el conocimiento y las experiencias, los alumnos/as tienen la ocasión de desarrollar habilidades de comunicación, negociación y trabajo en equipo en general.

Método científico: el aprendizaje por proyectos utiliza el método científico como hoja de ruta o camino lógico que determina, con mayor o menor complejidad, en función del nivel educativo, las fases o etapas por las que vamos a pasar en el proyecto.

Atención a la diversidad: puesto que no requiere de entrada un nivel mínimo de desarrollo y de conocimientos, sino que parte del nivel previo de cada estudiante y además se construye de modo cooperativo, es una metodología idónea para trabajar en contextos de diversidad incluso alta, combinándola con otras estrategias educativas de atención a la diversidad.

Conflicto cognitivo: definido por Piaget, y también por psicólogos como Festinger (disonancia cognoscitiva) o Heider (equilibrio cognitivo), consiste en la capacidad que tengamos de provocar inconsistencias mentales aportando nueva información o experiencias en relación a lo que los estudiantes sabían ya (o creen que sabían), en la medida en que facilitamos preguntas que desafían a la estabilidad de sus esquemas, creamos una necesidad-motivación de volver a reordenar sus esquemas y aprendizajes, y ahí se construye el nuevo conocimiento.  La homeostasis, o búsqueda del equilibrio perdido, se convierte pues en un potente catalizador del aprendizaje.

Metacognición: consiste en la capacidad que tiene todo alumno/a de “aprender a aprender”, es decir, de controlar su propio proceso de aprendizaje encontrando su mejor ruta de entendimiento posible y la forma de hacerlo. Es lo que le ocurre a un alumno cuando descubre el “truco”, el “atajo” o la forma de aprender algo y cae en la cuenta de ello.

Constructivismo pedagógico: el aprendizaje por proyectos se fundamenta en el constructivismo educativo, porque considera el aprendizaje como una construcción personal y colectiva al mismo tiempo, pero también como una construcción mental de las redes y mapas mentales, en orden a mejorarlos y complejizarlos progresivamente.

Contextualización: la enseñanza debe tener lugar en el contexto de la vida real de los alumnos, en lo que realmente les afecta y están viviendo en este momento. Los proyectos deben responder a necesidades reales de los alumnos, su barrio, sus familias, su memoria histórica o su ciudad.

Creatividad: los proyectos de aprendizaje surgen de la creatividad del propio alumnado, pero también se desarrollan de forma creativa cuando son dados o facilitados por el equipo de profesores/as del centro, o a través de algún material de texto diseñado por proyectos. La creatividad y la innovación con herramientas indispensables en la resolución de problemas y desarrollo exitoso de proyectos.

Estímulo-foco del aprendizaje: los proyectos y los problemas se convierten en un estímulo, centro de interés o foco del aprendizaje, a partir del cual y en torno al cual integrar y construir el conocimiento desde varias disciplinas y formatos.

Rol de profesor/a: el rol del profesor/a en este tipo de aprendizaje pasa de ser un mero transmisor del conocimiento o la información, a ser un facilitador de la construcción del mismo por parte del alumno/a.

Comunidad educativa: el aprendizaje por proyectos implica a toda la comunidad educativa en la construcción del aprendizaje, de tal modo que padres y madres de familia, así como personal no docente y otros agentes sociales del entorno, participan del mismo.

Evaluación de procesos y resultados: la evaluación de este tipo de aprendizajes es múltiple en lo que se refiere a qué, quién, cuándo y cómo evaluar. Por ello se habla de auto-evaluación, co-evaluación y hetero-evaluación, así como evaluación de procesos y de resultados, y evaluación de competencias y de la comprensión del conocimiento.

Aprendizaje Basado en Problemas (PBL): es una metodología concreta de aprendizaje basado en proyectos, en la que el proyecto consiste en un problema, reto o desafío que hay que resolver. El problema de usa como un punto de partida para la adquisición e integración de los nuevos conocimientos. Nació en los años 60 y 70 en el ámbito de la formación médica en Canadá para dar respuesta a la demanda creciente de habilidades profesionales que requieren enfoques interdisciplinares y habilidades para la resolución de problemas complejos.

Redes semánticas: el aprendizaje es un proceso constructivo que afecta a la estructura asociativa de la memoria y a la plasticidad del cerebro, enriqueciendo los campos semánticos o redes de conocimientos de la mente y acoplando e integrando la nueva información en las redes existentes. De este modo la nueva información, cuando queda anclada a las redes disponibles, puede ser recuperada y utilizada con mayor rapidez y eficacia.

Enfoque en la comprensión: implica dejar de enfocarse en la memoria y el aprendizaje bancario y dedicar la energía mental a tratar de comprender lo que se quiere aprender. Comprender significa poder elaborar nuevas ideas a partir de lo aprendido, enriquecer ideas previas o caer en la cuenta de ideas erróneas o mal ordenadas.

Zona de desarrollo próximo: definida por Vigotsky, consiste en la distancia entre el nivel real de desarrollo (capacidad para aprender por sí solo) y el nivel potencial de desarrollo (capacidad para aprender en la interacción con otros resolviendo retos o problemas). Si no sacamos a los estudiantes de su zona de desarrollo próximo, también llamada “zona de confort”, no crecen más allá de lo que puedan hacer sin esfuerzo apenas.